23 de abril de 2018

Conoce la historia de como un perro salvó a un púeblo entero


Desde tiempos antiguos, el perro ha sido considerado una de las criaturas más importantes en el desarrollo de las sociedades chinas, especialmente para el pueblo de los miao.

Los humanos no serían nada sin los perros. Hace cientos de años, las personas disfrutaban de enormes cosechas provenientes de los granos que les proporcionó Dios. Sin embargo, su abundancia era tal, que decidieron usarlo también para limpiarse después de defecar. Eso despertó la ira de Dios, quien decidió quitarles todos los campos de trigo para siempre ya que consideraba un desperdicio lo que hacían, pero un perro se lo impidió. El canino se sostuvo a la pierna de Dios y le rogó llorando que no lo hiciera. El Señor, convencido por el emotivo discurso del perro, decidió dejarles un poco de cada uno de los productos para que pudiesen seguir comiendo.

Ese suceso hizo que las personas se sintieran en deuda con los perros, así que desde ese momento, compartieron un poco de sus alimentos con ellos.

Esa historia nació en Sichuan, China, y es una de tantas versiones que cuentan el relato del canino que se atrevió a retar a Dios para ayudarle a los humanos. Esas narraciones que fueron transmitidas de forma oral por generaciones e hicieron que múltiples sociedades de esa nación adoraran al perro como una criatura divina, sin la que no hubiesen podido sobrevivir.

Además de esa, hay otras historias que muestran al perro como una figura celestial, y en algunos casos, como un ancestro del que todos provienen. Una de ellas, es un relato perteneciente al grupo étnico miao, quienes cuentan que sus antecesores fueron salvados por un canino que los guió hacia Jianhe, Guizhou, el lugar donde situaron su comunidad. 

Aunque no existe un registro escrito sobre la leyenda, entre los habitantes de esa pequeña villa en la China rural, se cuenta que los ancestros trataron de situarse en ese lugar, pero el agua que los rodeaba solía escasear, y en una ocasión esa situación puso en riesgo la vida de los lugareños. Para su fortuna, un perro llamó la atención de las personas y los dirigió hacia un lugar donde el agua era abundante y podía beberse sin problemas, ganándose así el respeto incondicional de los humanos y convirtiéndose en una figura importante para ellos.

Entre los miao también existe otra historia que afirma que en un tiempo existían perros con nueve colas, hasta que uno de ellos decidió viajar al cielo para robarse algunas semillas de Dios y cuando iba de vuelta a la Tierra, varios guardias lo atacaron para que no pudiera escapar y perdió ocho de sus colas en la batalla. Con su cola sobrante pudo cargar el resto de los granos para dárselos a los humanos. Por ese motivo, cuando se celebran los festivales de cosecha, los perros son los primeros en ser alimentados. Los habitantes están en deuda eterna con los caninos.

Asimismo, como homenaje hacia la leyenda del perro que los guió hacia el lugar donde podían beber agua, cada año, los habitantes de la zona de Jianhe, realizan un festival llamado "El festival de levantar al perro", en el que un canino es vestido con ropas hechas a la medida y es situado en una plataforma de madera para que un grupo de personas lo cargue alrededor del pueblo, mientras realizan cantos y festejan que gracias a ellos han podido sobrevivir en la zona. Es un festejo que fortalece el vínculo entre los locales, sus tradiciones y la relevancia de los perros en la mitología china.

El respeto que se tiene a los caninos en gran parte de China se debe a este tipo de leyendas y a otras que sitúan a los perros como figuras relevantes en el desarrollo de las sociedades humanas. Además es otra prueba de cómo las personas crearon la idea de que eran los amigos más fieles de los hombres. Podemos suponer que estas historias nacieron cuando los animales fueron domesticados y los perros tomaban parte importante en la agricultura como cuidadores de los alimentos de distintas plagas y otras amenazas, y sin duda eran los mejores amigos del hombre.
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