7 de marzo de 2014

VECINO VIGILANTE YUCATAN | 6 PROBLEMAS SOCIALES QUE ENFRENTA LA JUVENTUD

Vivimos en una sociedad con nuevos valores, y acompañando a esta nueva forma de vida vienen nuevas preocupaciones, como los temas que involucran a nuestros niños y adolescentes. Algunos de estos problemas han existido desde siempre, pero a medida que se han buscado soluciones se han hecho más evidentes ante el público. Mientras que otras de estas preocupaciones surgieron como nuevas tendencias que la sociedad absorbió a un ritmo muy acelerado. Dale un vistazo a estos seis problemas que enfrentan los jóvenes de hoy.


1. Familias de un solo padre.
La mayoría de los problemas comienzan en el hogar, y desde la década de 1950 el número de familias de un solo padre ha aumentado de forma considerable. Actualmente, decenas de millones de padres solteros tienen la responsabilidad total por sus hijos. Educar a un niño ya resulta difícil en un hogar donde están presentes ambos padres, especialmente cuando existen problemas de índole económica. La situación se ve maximizada cuando toda la responsabilidad recae de un solo lado.

Económicamente, un padre soltero es susceptible de aportar un ingreso menor al hogar. Esto se traduce en un menor número de oportunidades para satisfacer necesidades tan vitales como la alimentación y la educación, por ejemplo. Y el intento de satisfacer estas necesidades requiere de tiempo, mismo que se gasta lejos de los niños que precisan de la orientación y la influencia de los padres. Y en la ausencia de orientación de padres diligentes, los niños se vuelven susceptibles a entrar en los altos índices de deserción escolar, aumentan el riesgo de comportamientos sexuales peligrosos y los embarazos no deseados, incrementan sus posibilidades del abuso de drogas y alcohol, etc. Aunque existen excepciones, la mayoría de las veces se requiere de una familia completa para educar a un niño.

2. Drogas y abuso de alcohol.
Hubo una época en el cine donde prácticamente cada actriz y actor fue filmado fumando un cigarrillo. En aquel tiempo fumar estaba de moda, y como resultado, todo el mundo comenzó a hacerlo, incluidos los niños. Por fortuna la conciencia sobre los peligros del tabaco aumentó, y las imágenes que alentaban a fumar desaparecieron. Lamentablemente, no se puede decir lo mismo de las drogas y el alcohol.

Estos vicios son los nuevos villanos que aparecen en los medios de comunicación todos los días. Las bebidas alcohólicas ofrecen un ejemplo de cómo era el cigarro, que era presentado como algo muy “cool”, y las estadísticas confirman esta afirmación, donde la edad promedio para el inicio en el consumo de alcohol es de tan solo 13.6 años. El comportamiento inmaduro se multiplica cuando se está bajo la influencia del alcohol. Los resultados son aquellos que vemos todos los días en la TV, con conductores muriendo en estado de ebriedad, deserción escolar, comportamiento antisocial y violento, y la lista continua.

3. Desarrollo y crecimiento prematuro.
Hubo un tiempo en que los niños disfrutaban de ser niños. Actualmente, incluso a edades muy tempranas, los niños empiezan a participar cada vez más en actividades de adultos con graves consecuencias. De manera similar a lo que sucede con el alcohol y las drogas, el sexo es un tema bastante popular y visible. En las Películas, en la TV, en el Internet, y en todas partes los niños son bombardeados constantemente con sugerencias sexuales.

La música también tiene mucha culpa, gran parte de las canciones modernas contienen claras insinuaciones sexuales, palabras de doble sentido y otras cosas que los niños aprenden incluso sin entender. Los niños se aventuran en el mundo sexual a edades cada vez más tempranas, algunos con edades de entre 10 y 11 años, resultando en adolescentes embarazadas a cada día que pasa. El concepto de infancia está siendo, literalmente, diezmado.

4. Violencia en las escuelas.
La educación de un niño es la base a partir de la cual será capaz de salir al mundo y construir una vida. Las escuelas de enseñanza desempeñan un papel primordial en este esfuerzo y, por tanto, es lógico esperar que estos lugares de aprendizaje sean refugios seguros para los niños mientras se preparan para entrar en la vida adulta. Infelizmente, esa no siempre es la norma. En muchos casos, las escuelas pueden convertirse en una verdadera zona de guerra, y no hablamos precisamente de bullying, sino de la violencia misma.

Ya no causa sorpresa que ocasionalmente aparezcan en las noticias estudiantes víctimas de disparos con armas de fuego, apuñalamientos, peleas y suicidios. Crecer es lo suficientemente difícil como para preocuparse por ser asesinado por ir a clase de matemáticas.

5. Materialismo.
Vivimos en una sociedad en la que se promueve el materialismo y el consumismo, perpetuando esta particular enfermedad inculcando los malos hábitos a nuestros hijos. Enseñamos a nuestros niños que la medida del éxito y la felicidad en la vida viene por la cantidad de cosas materiales que se poseen. Naturalmente, los niños desean cosas, sobre todo si sus amigos tienen algo similar. Pero la realidad es que debemos proporcionar en la medida que nuestra capacidad financiera nos lo permita.

El concepto de “merecer” o la idea de que algo “no es necesario” parecen haber quedado obsoletos. ¿Realmente hay alguna ventaja en endeudarse en determinado momento de la vida adulta? Desde la infancia nos han inculcado una mentalidad de conseguir lo que queremos y cuando queremos. El desafortunado resultado es que existen consecuencias devastadoras para tal comportamiento en las etapas más tardías de la vida.

6. Obesidad.
Nuestros niños son cada vez más gordos. Las cifras más recientes muestran que la obesidad infantil en México crece a un ritmo de 1.1% al año, crecimiento que nos ha permitido alcanzar el primer lugar mundial. Los videojuegos, la televisión, Internet y la comida rápida son en parte responsables. Los niños ahora pasan más tiempo delante de una pantalla de televisión que corriendo en el exterior.

Este estilo de vida sedentaria tiene graves consecuencias. En lo social, no es ningún secreto que los niños con sobrepeso son objeto de burla, es triste, pero eso no lo hace menos cierto. Una situación que puede acarrear problemas de baja autoestima, depresión, etc. Luego están los problemas de salud. La presión arterial alta, diabetes y otras enfermedades asociadas a la obesidad. Psicológica y físicamente, la obesidad es un problema que tiene solución, misma que consiste en aumentar la actividad y la conciencia de los padres, principalmente.
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