27 de marzo de 2018

Basureros al aire libre como el de Umán pueden generar cáncer


La falta de información y sobre todo de conciencia de los alcaldes que permiten que el tema del tratamiento de la basura se les salga de las manos, así como la carencia de intervención de otros actores como el gobierno estatal y los mismos ciudadanos y el no respeto de las leyes y reglamentos, hace que el tema del tratamiento de la basura sea complicado y hasta inmanejable en Umán, explica José Enrique Chacón, coordinador de Educación Ambiental.

José abraza el tema de concientización del tratamiento de la basura hace años, muchos. A través de la educación y desde el Ayuntamiento de Mérida, el coordinador labora en la Unidad de Desarrollo Sustentable y está convencido que con ahínco y seguimiento, estos temas tienen solución aunque no se debe quitar el dedo del renglón ni un momento y el seguimiento debe ser en conjunto.

“Más allá de las labores que se realicen para el buena disposición y tratamiento de la basura, no nos olvidemos que hay leyes, reglamentos y normativas que se deben cumplir, desde los ayuntamientos, el gobierno estatal y también desde la ciudadanía”, enfatiza el coordinador.

Yucatán Ahora platicó con él no sólo sobre el tratamiento de la basura en Mérida, sino también sobre la situación que se vive actualmente en Umán, una cabecera con más de 50 mil habitantes donde el basurero municipal funciona al aire libre y se ha transformado más en un tiradero, donde no se trata la basura.

A causa de la quemazón que se realiza allí, el gobierno estatal intervino con un camión de bomberos para apagar el fuego que ardió por varios días. Además vecinos señalan que la basura es tirada directamente en una aguada cercana para que se apague. El olor es nauseabundo y la basura ya queda no sólo en el tiradero, sino que circunda la carretera y zonas aledañas.

Problemática generalizada en municipios

Le preguntamos a José Chacón qué pasa en un lugar donde, como en Umán, no está controlado el manejo de la basura y se tira todo junto y por doquier.

“Cuando se tira todo junto y no se procesa pueden haber agentes cancerígenos, metales pesados como el mercurio que impactan en el aire, suelo y agua, entre otras problemáticas y eso impacta directamente en el ambiente y la población. Es sumamente necesario un buen manejo de los residuos”, enfatiza.

Para el coordinador de Educación Ambiental el tema es una problemática generalizada de los municipios no sólo del estado, sino también del país. “En Umán, Progreso o Kanasín se viven esta situaciones. Y por cierto en Kanasín la empresa que antes trataba la basura ya no lo hace y el proceso no se da como antes”, enfatiza.

Para Chacón es primordial revisar en primera instancia la normativa y generar acciones de efectivización a la ciudadanía. “Debe haber responsabilidad compartida, el tema no es de uno o de otros, es de todos”, remarca.

Leyes para todos

En el caso de Umán, el coordinador opina que urge ver si existe un reglamento o normativa para revisar el tema. “¿Sino de dónde?”, se pregunta. Para Chacón el cabildo umanense debe hacer una propuesta de regulación para ver cuál es la responsabilidad del gobierno y de los ciudadanos.

“Existe una ley nacional de prevención de manejo de residuos, así como una ley estatal, donde hay información sobre los reglamentos que deben tener los ayuntamientos al respecto. No olvidemos tampoco que la responsabilidad no sólo recae en el alcalde, también están los regidores, quienes deben estar en comisiones de ecología o servicios públicos”, detalla.

¿Se podría cerrar el basurero municipal de Umán por mal uso? Le preguntamos. Para Chacón esta no es una alternativa ya que la basura se sigue generando y es necesario tratarla. “Cabe destacar que en Mérida y por reglamento no podemos recibir basura de otros municipios”, enfatiza.

Tratamiento de la basura

El coordinador de Educación Ambiental explica que en la capital del estado existe un complejo en el poniente de la ciudad donde está el relleno sanitario, la planta de separación de basura y aguas residuales. “Se reciben 800 toneladas por día”, detalla.

El relleno sanitario es un espacio de confinamiento, el destino último de los residuos sólidos. En Mérida se inauguró en el año 1997 y se ubica a las afueras de la ciudad, en Chalmuch. Cuenta con diseño avanzado que contribuye a reducir el impacto de la acumulación de los residuos. Contiene una geomembrana para impermeabilización, pipas que succionan el lixiviado, así como pipas que permiten la liberación del biogás generado, a su vez cuenta con lagunas de oxidación para el lixiviado, capas y capas de grava y cobertura, entre otras ingenierías.

Es la única opción para los residuos que no pueden ser reutilizados, reciclados o tratados, así como para los residuos finales de estas dos últimas operaciones.

Actualmente y desde el 2011, está en uso la ampliación del relleno de Mérida. Es administrado y operado por la empresa SETASA, aunque es ocupado y utilizado para el bien de todo el municipio.

“El camión pasa por los domicilios y cuando llega a la planta se realiza la separación a través de bandas para recuperar lo valorizable. Lo que no sirve se pone en camiones de transferencia y se lleva al relleno sanitario donde todo lo orgánico se pone en el biodigestor y se quema para que no contamine. Actualmente estamos haciendo pruebas para transformar ese metano en energía eléctrica”, explica Chacón.

También explica que hay tres tipos de residuos: los sólidos urbanos, que son de competencia municipal; los de manejo especial, que le competen al gobierno estatal (pueden ser residuos eléctricos o electrónicos, aceites comestibles, llantas de autos, entre otros y todo en grandes cantidades); y los residuos peligrosos, biológicos e infecciosos (que generan los hospitales y clínicas), que son manejados por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma). En los dos últimos casos, tanto el gobierno del estado como Seduma les otorga la licencia a determinadas empresas para que manejen estos residuos, ellos los “tratan” y luego, cuando ya no son peligrosos, son arrojados al relleno sanitario.

Actualmente Chacón cuenta que trabajan en el proyecto “Punto Verde Móvil” desde diferentes puntos de la ciudad. “Es un carrito al que la gente le lleva sus residuos limpios, secos y aplastados y allí les explicamos cómo separarlos. Es una forma de generar actitudes de nuevas culturas en el tema del tratamiento de la basura”, enfatiza.

Más información sobre “Punto Verde Móvil” con sus lugares de acopio y fechas en http://www.merida.gob.mx/municipio/sitiosphp/sustentable/punto_verde.phpx.- CGO.
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