En España, dos kayakistas han rescatado a un perro mientras navegaban por el río Ebro. El perro tenía una roca atada a una de sus patas con un alambre y estaba intentando nadar hacia la orilla. El perro fue bautizado como Lucio y ahora está bajo la tutela de un grupo de rescate local.
Lucio fue llevado a un veterinario de una clínica de Zaragoza, donde los veterinarios determinaron que se encontraba bien de salud. Sólo sufrió algunos cortes en sus piernas causados por el cable y estaba sucio debido a la basura del río. Los veterinarios también descubrieron que el perro era ciego y sufría de osteoartritis.
Según creen, el anterior dueño de Lucio se quería deshacer de él debido a su vejez, ceguera y a su osteoartritis. Esto no ha impedido la búsqueda de nuevos familiares que le ofrezcan una vida mejor.
Se espera que Lucio se recupere completamente. Le han dado unos antibióticos y medicamentos para el dolor de piernas debido a los cortes producidos por el alambre. Él todavía está un poco asustado y desorientado, pero una vez se acostumbre a su nuevo entorno estará listo para disfrutar sus últimos años de vida.



